Con presencia en distintas zonas del Cauca, Get Up and Go Colombia ha acompañado procesos de formación y comercialización que hoy benefician a comunidades campesinas, víctimas del conflicto y cocineras tradicionales en el departamento.
Desde Popayán, una ciudad atravesada por la memoria, la tradición y las heridas de la guerra, un proyecto narra al Cauca desde la orilla de la dignidad. Get Up and Go Colombia nació en 2016, justamente en el año de la firma del Acuerdo de Paz, cuando sus cofundadores, Luisa Romero y Miguel Carvajal, aún eran estudiantes. «Empezamos a pensar de qué manera nosotros siendo jóvenes del Cauca podíamos contribuir a este momento», recuerda Romero.
Lo que empezó como un tour improvisado para mostrar a cuatro turistas que el Cauca era más que lo que aparecía en las noticias, terminó convirtiéndose en una organización que hoy impulsa el turismo sostenible, la formación comunitaria, el bilingüismo y la creación de oportunidades económicas para víctimas del conflicto, mujeres, jóvenes y comunidades rurales.
«La forma más poderosa de cambiar la percepción del Cauca es mostrarles el territorio. Cuando lo ven, entienden que este departamento es mucho más que las noticias negativas» señala Carvajal. Desde entonces, el proyecto ha tejido una red donde los sabores, los territorios y las historias se encuentran.
La organización funciona como un laboratorio donde las comunidades se forman en inglés, guianza, creación de experiencias y emprendimiento. Desde la capital del departamento, y con presencia en territorios como Puracé, El Tambo y Puelenje, acompañan procesos de base que buscan fortalecer el territorio. Todo se articula a través de tres líneas: proyectos comunitarios, experiencias turísticas y emprendimiento social.
Con los años, las rutas crecieron, llegaron voluntarios de distintos países, se formaron guías de paz y las comunidades empezaron a construir sus propios relatos. Como dice Miguel, «los viajeros que llegan no quieren solo tomar fotos: quieren conectar con personas, saber qué pasó y cómo pueden ayudar. Muchos se quedan un mes, dos meses, incluso un año entero apostándole al Cauca».
Ese trabajo de formación, encuentro y acompañamiento fue tomando forma en distintos espacios. Uno de esos es Tiuspa, un café que funciona como punto de llegada para quienes visitan la ciudad, pero también como punto de partida para quienes buscan contar su territorio de una manera distinta.
«Todo en Tiuspa tiene una historia», asegura Luisa, y es justamente ese entramado de historias el que revela lo que la organización ha logrado: conectar a comunidades rurales, campesinas y tradicionales con un público que antes no alcanzaban.
El café terminó convirtiéndose en un mapa de economías locales que hoy dialogan entre sí. A través de talleres, asesorías, formación y canales de comercialización, Get Up and Go Colombia empezó a fortalecer iniciativas productivas que, en cada caso, cuentan una forma distinta de resistir, transformar y mantenerse en el territorio.
Ese trabajo se refleja en tres emprendimientos que, sin proponérselo, se han convertido en la mejor manera de leer lo que significa construir paz desde la cotidianidad. Cada uno nace de una historia distinta, pero juntos componen una imagen amplia de un Cauca que insiste, crea y persiste.
1. Chontasabores
En la vereda Cuatro Esquinas, en El Tambo, el paisaje estuvo marcado durante décadas por los cultivos de coca. Era una economía que sostenía la vida cotidiana, pero que también traía consigo riesgos, violencia y una dependencia que parecía imposible de romper. Con la firma del Acuerdo de Paz, la comunidad tomó una decisión colectiva: sustituir esos cultivos por chontaduro y cacao.
De ese esfuerzo nació Chontasabores, un emprendimiento que transforma el chontaduro en chips, mermeladas y otros derivados. Hoy, sus productos se venden en Popayán a través de Tiuspa. Lo que antes era un territorio asociado al conflicto es ahora una historia de transición hacia economías legales y sostenibles.
2. Café de la Federación Campesina del Cauca
Cada bebida que se sirve en Tiuspa, desde un americano hasta un latte, tiene detrás el trabajo de 350 familias campesinas. Ellas conforman la Federación Campesina del Cauca, una organización que produce café orgánico, comercio justo y exportaciones directas a Europa.
Este modelo representa autonomía económica, organización comunitaria y un proceso de formación que ha permitido que varias generaciones se mantengan en el territorio sin tener que migrar. A través de Get Up and Go Colombia, el café no solo se consume: se cuenta. Cada taza es una puerta a la historia agrícola del Cauca, a la resistencia campesina y a la búsqueda de un futuro más estable para las familias productoras.
3. Empanadas y Tamales Las Alicias
En Puelenje, un grupo de cocineras tradicionales conserva uno de los sabores más emblemáticos del Cauca: las empanadas de pipián y los tamales. Las Alicias llevan más de cuatro generaciones preparando estos platos, que hoy son parte del patrimonio gastronómico de la región.
Su alianza con Tiuspa les ha permitido ampliar sus ingresos y llevar sus productos a turistas y residentes que buscan sabores auténticos. No es solo un emprendimiento: es una forma de mantener vivas las recetas, las historias y los vínculos familiares de un territorio que ha aprendido a resistir a través de su cocina.
El impacto de Get Up and Go Colombia se siente más allá de estos tres casos. “En diez años, la organización ha recibido más de 35.000 turistas, ha articulado a más de 100 voluntarios internacionales, ha beneficiado directa e indirectamente a más de 1.200 familias del Cauca y ha fortalecido procesos de formación en turismo, bilingüismo y economía solidaria. Además, diez mujeres víctimas del conflicto se han formado como guías de paz, acompañando rutas donde el turismo se convierte en un ejercicio de memoria” asegura su co-fundadora.
La organización ha sido reconocida en múltiples escenarios nacionales e internacionales. Durante tres años consecutivos recibió el Certificado de Excelencia de Tripadvisor, además del premio Boy Scout de Paz y el galardón Jóvenes Ciudadanos Globales. Y en 2025 obtuvieron el To Do Award en Turismo Social, un reconocimiento que los llevó a participar en la feria de turismo más grande del mundo, en Berlín.
Aunque exitosos, estas iniciativas demuestran también que los retos son enormes: las alertas internacionales de viaje afectan la llegada de turistas, la cooperación internacional ya no financia como antes, y la sostenibilidad financiera exige innovación constante. También persisten dificultades de seguridad e infraestructura en varias zonas del departamento.
A pesar de ello, Get Up and Go Colombia sigue conectando a turistas con territorios, a comunidades rurales con oportunidades, a sabores tradicionales con nuevos públicos. Porque mientras existan iniciativas que trabajen desde el arraigo y la comunidad, el Cauca seguirá encontrando motivos para creer en un futuro más digno. Y el turismo, lejos de ser un simple recorrido, seguirá siendo un camino para la paz.