20 rutas y destinos para recorrer Colombia en bicicleta

En Colombia Visible recomendamos estas 20 paradas para conocer el país en bicicleta a través de sus departamentos.

Para buscar vestigios de la historia colonial y precolombina, recorrer paisajes opuestos entre sí como las montañas, las costas o los Llanos; disfrutar de diversos climas sin dejar la comodidad del trópico y comprobar por qué este es uno de los países más biodiversos del mundo… 

Por estas y más razones, cerca de 2,2 millones de colombianos decidieron viajar dentro de su país en el cuatro trimestre de 2021, de acuerdo con cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT). Mientras que, en marzo de 2022, Colombia recibió la visita de más de 300.000 personas extranjeras. 

La red vial principal del país podrá no ser un atractivo principal para este último grupo de turistas, pero entre municipios y veredas, se puede encontrar el mejor camino rural para transitar sin tráfico de vehículos. Aquí compilamos los caminos para recorrer Colombia en dos ruedas, con alternativas de carreteras secundarias y terciarias que atraviesan montañas, costas, sabanas y llanuras. 

1. Suroeste antioqueño

Jericó
Fachada de Jericó, pueblo patrimonio de Antioquia. / FOTO: Shutterstock.

Ubicada entre las vertientes de las cordilleras Occidental y Central, esta subregión de Antioquia se vale del arte, el turismo religioso y la naturaleza para atraer la atención de los ojos curiosos. Especialmente pedaleables son los municipios de Jericó, parte de la Red de pueblos patrimonio de Colombia, y Jardín, reconocido por sus opuestos microclimas, desde las corrientes de aire frío de los Farallones del Citará, hasta la atmósfera cálida del curso bajo y medio del río San Juan. 

2. Distrito El Peñol - Guatapé

Embalses, arquitectura y color. Esta ruta permite rodear la cuenca del río Guatapé, pasando por los municipios de Concepción, San Roque y San Rafael, los zócalos pintados a mano que adornan las fachadas de Guatapé y la imponente Piedra del Peñol al lado del embalse donde, además, se pueden practicar deportes náuticos.

3. Bogotá

En la capital del país se puede conocer más de la historia nacional con rutas en bicicleta por el tradicional sector de La Candelaria, con paradas en la Plaza de Bolívar, el Museo de Oro, la Casa Museo Botero y el Cerro de Monserrate, el cual se puede visitar dejando la bicicleta en el parqueadero y subiendo de una de las tres formas que ofrece el lugar: a pie, por el funicular o por el teleférico

Bogotá también tiene su propio mapa de ciclorrutas, la infraestructura vial construida para que los biciusuarios recorran la ciudad a diario. Además, todos los domingos y festivos varias de las calles de la ciudad son cerradas para evitar el tráfico de automóviles y que los bogotanos puedan disfrutar de zonas seguras para el deporte entre las 7:00 a. m. y las 2:00 p. m.

4. La Sabana de Bogotá

Tenjo
Camino destapado en el municipio de Tenjo, Cundinamarca. / FOTO: Shutterstock.

Además, la zona urbana de la capital colombiana se conecta fluidamente con los municipios aledaños de Sesquilé, Suesca, Choachí, La Calera, Facatativá, Sibaté y demás, con recorridos para todos los niveles de ciclistas que van desde los 6 hasta los 116 kilómetros. 

De hecho, en Cundinamarca se encuentra el segundo circuito de ciclomontañismo más largo del mundo.

5. Villa de Leyva - Paipa, Boyacá

Este departamento tiene una bicirruta con paisajes de montañas, cultivos, bosques nativos y avistamiento de aves. Los viajeros podrán degustar una longaniza en Sutamarchán, pedalear en terreno desértico del ascenso al ‘Patio de las Brujas’, un santuario sagrado muisca, y disfrutar de diversos escenarios que dan cuenta de la riqueza hídrica del departamento como la cascada La Honda en Gachantivá, el Lago Sochagota y las aguas termales en el camino hacia el Monumento del Pantano de Vargas. 

6. Alumbrado boyacense en diciembre

En un recorrido de 72 kilómetros, diciembre es el mes para viajar en bicicleta por Boyacá para disfrutar de su clásico alumbrado navideño. Saliendo del tradicional Pueblito Boyacense en Duitama (un barrio donde cada cuadra está ambientada como un municipio del departamento), los ciclistas pueden ver la riqueza de los tejidos de lana en Nobsa, el pesebre mecánico en Corrales y las luces que acompañan el ascenso desde Floresta hasta Santa Rosa.

7. Manizales, Caldas

Destino urbano para los amantes de las escaladas. También se puede observar el volcán Nevado del Ruiz y acceder a las rutas del páramo en el Parque Nacional Natural Los Nevados, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, mientras se disfruta de una taza de café del Eje Cafetero. 

8. Cartagena de Indias

Cartagena
Biciusuaria en el barrio Getsemaní, en Cartagena. / FOTO: Shutterstock.

Las bielas combinan con el ambiente bohemio y el terreno plano del barrio Getsemaní en ‘La Heroica’. Cartagena atrae no solamente por su clima cálido y las playas del mar Caribe, también por el conocimiento y las historias que esconde su arquitectura colonial, su muralla y la cultura que ha visto transitar a distintos escritores y voces del mundo por sus calles. 

9. Trinidad, Yopal y Aguazul, Casanare

Capaces de almacenar y purificar agua, hogar de gran cantidad de especies endémicas y parte de las tradiciones ancestrales de la cultura indígena de este departamento, los morichales conforman el paisaje de la ruta llanera. Además de apreciar este tipo de palma, desconocida por muchos colombianos y extranjeros, se puede ver el atardecer llanero en el mirador El Topacio, luego de un ascenso de casi 4 kilómetros. 

10. Unguía, Balboa, Acandí y Sapzurro

Una ruta que atraviesa los vestigios de la que fue la primera ciudad española en tierra colombiana: Santa María la Antigua del Darién. Un destino de fotografía para retratar y compartir en playas, ríos y ciénagas. 

11. Villavieja – desierto de La Tatacoa

Un terreno árido en medio del suroccidente colombiano es el mejor destino para pedalear hasta que caiga la noche. Con buena hidratación, se puede recorrer el desierto de La Tatacoa hasta que aparezcan las primeras estrellas y, con el paso de las horas, se dibuje un cielo plagado de luces que jamás se podrá apreciar en la ciudad debido a la contaminación lumínica. Los interesados pueden quedarse una noche a hacer parte de las jornadas de astronomía del lugar. 

12. Riohacha – Mayapo – Manaure, La Guajira

Manaure
Salinas de Manaure, ubicadas a 63 kilómetros al nororiente de Riohacha. / FOTO: Shutterstock.

La punta de Colombia, la península rica en cultura y biodiversidad, cuna del vallenato y la ancestralidad wayuú. Un recorrido en clima cálido por las salinas marítimas y un poco más de desierto, con una recompensa al concluir: un baño en el mar Caribe. 

13. Cabo de la Vela, La Guajira

En bicicleta también se puede llegar hasta el Pilón de Azúcar y el Faro, para practicar deportes náuticos con velas y paracaídas. También permanece en este destino el contacto con las comunidades wayuú, sus bailes, gastronomía y tejidos. 

14. Minca – San Lorenzo – Cerro Kennedy, Magdalena

La Sierra Nevada de Santa Marta vista desde otra perspectiva, el sistema montañoso litoral más alto del planeta, en el que conviven los pueblos indígenas koguis, arhuacos, kankuamos y wiwas. Coronado por los picos nevados de Bolívar y Colón, este destino es un recorrido natural entre vegetación, variedades de aves, distintas especies de primates y diversas fuentes de agua. 

15. Imués – Ospina y Buesaco – Pasto, Nariño

Este conjunto de dos rutas promete un recorrido histórico por un pueblo patrimonial en la cima de la montaña, que toma el nombre de la etnia indígena que habitaba el territorio antes de la época precolombina. Concluye con un trayecto por la ‘Ciudad Sorpresa’, Pasto (la capital nariñense), destacada por los templos que constituyen joyas arquitectónicas.

16. Valle de Sibundoy, Putumayo

Un valle de cuatro pueblos: San Francisco, Sibundoy, Colón y Santiago, donde los ciclistas pueden observar y descubrir costumbres ancestrales y expresiones de las culturas inga y camsá, dos etnias indígenas reconocidas por preservar su lengua materna, su tradición campesina y el baile y la música autóctonos. 

17. Parque abierto de Ciclomontañismo, La Virginia

Seis rutas con diferentes niveles de dificultad, que van desde los cinco a los 28 kilómetros, en trayectos de una hora y media hasta seis horas, en el municipio de Calarcá, Quindío. En el corregimiento La Virginia, el punto de partida, los visitantes pueden encontrar hidratación y opciones para el alistamiento de la bicicleta.

18. Salento – Pereira – Santa Rosa de Cabal, Risaralda

Valle del Cocora
Valle del Cocora, Quindío. / FOTO: Shutterstock.

El paisaje cafetero ofrece una bicirruta de 45 kilómetros, con paisajes muy diversos entre sí, como la fluidez del río Otún, la imponencia de las palmas de cera en el Valle del Cocora y las aguas termales de Santa Rosa, acompañadas de un chorizo típico de este último municipio y por supuesto, una taza de café recién molido.

19. Murillo – Santa Isabel, Tolima

Lagunas de origen glaciar y piscinas de aguas termales, los ciclistas amantes de las escaladas pueden visitar Santa Isabel, el municipio ubicado en la parte más alta de la cordillera Central colombiana.

20. Cali

Ciclopaseos por la avenida Colombia acompañados del postre más popular del Valle del Cauca: el cholao. Los ciclistas pueden disfrutar de más gastronomía propia de la tercera ciudad más importante del país en el barrio Granada y pedalear al ritmo de la salsa en la Plazoleta Jairo Varela. 

Son 18 los departamentos atravesados por las bicirrutas en carreteras secundarias y terciarias del país. Además de los destinos anteriores, los Parques Nacionales Naturales (PNN) y la red de Pueblos Patrimonio, también son amigables con quienes eligen recorrer Colombia en dos ruedas.

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