
De integrantes de pandillas a creadores de una ruta turística por los barrios de Villavicencio
Habitantes de la comuna dos de Villavicencio cambiaron la guerra entre pandillas por una ruta turística que llega a la reserva natural Buena Vista.

Habitantes de la comuna dos de Villavicencio cambiaron la guerra entre pandillas por una ruta turística que llega a la reserva natural Buena Vista.

Una organización comunitaria de mujeres que el conflicto armado alguna vez extinguió, revive en Villavicencio para combatir el analfabetismo de sus integrantes y ofrecer herramientas para tramitar su pasado.

Productos como aceites o snacks, hechos de la planta de sacha inchi, se convirtieron en una opción para la sustitución de cultivos y el cuidado del medioambiente.

Los jóvenes de ‘La Primavera’, un centro de reclusión juvenil en Montenegro, Quindío, quieren ser escuchados para restaurar a las comunidades que afectaron.

En San Vicente del Caguán opera una empresa de excombatientes que le apuesta a la paz y a la transformación del territorio a través del turismo de aventura y naturaleza.

El emprendimiento cacaotero Chocopeneya fue creado en 2019 por 25 familias de Unión Peneya, en La Montañita (Caquetá).

En Riosucio, Caldas, excombatientes, víctimas del conflicto e indígenas se asociaron en un proyecto de piscicultura que busca sanar viejas heridas y trazar objetivos comunes.

A través de esta iniciativa, en la que cuentan sus vivencias, los menores reclusos en el Cesar se reconcilian con sus víctimas, previenen el delito y desestigmatizan a su población.

Firmantes del Acuerdo de paz, víctimas y otros viotunos se unieron para construir una asociación que le apuesta a la paz. Su primer proyecto: un sendero turístico.