Galería | Seis personajes populares que ya son tradición en el Carnaval de Barranquilla

Con fotos y textos de los participantes del taller Historias en Imágenes

Desde disfraces inspirados en la zona rural de la región hasta familias enteras que, durante generaciones, han desfilado para preservar sus tradiciones. Esta es la historia de algunos de los personajes populares que más han marcado el Carnaval de Barranquilla.

En el marco de la segunda edición del taller Historias en Imágenes, organizado por fotógrafos, periodistas y documentalistas caribeños independientes, 30 reporteros gráficos de toda Colombia se reunieron durante tres días en la capital del Atlántico para retratar algunas de las tradiciones y personajes populares más emblemáticos del Carnaval de BarranquillaMuchas de ellas han perdurado por décadas, convirtiéndose en símbolos a nivel nacional.

Conozca la historia detrás de cada uno. 

Ninfa Barros: “La Loca” que por una promesa a Dios se retiró del Carnaval

En 1986, Ninfa Barros quería disfrazarse y salir en el Carnaval de Barranquilla. Como no tenía dinero, pensó en lucir como la India Catalina, pero su madre se lo impidió argumentando que “esas eran vainas de loca”. Fue ahí donde todo comenzó todo. Agarró un pantalón de hombre prestado, una camisa de su hermana, un vestido viejo de su madre, un palo y una piedra. / CRÉDITOS: Camila Malaver, Jesus Novoa, Juan Lamatera y Romario Quintero
La primera vez que salió, los vecinos se mostraron asustados y le cerraban las puertas. Sin embargo, poco a poco fue encontrando aceptación hasta que ganó una gran popularidad en la ciudad. Fue portada de periódicos, personaje de documentales y de entrevistas de televisión. Su trayectoria carnavalera duró de 1986 hasta el 2004 hasta que, un día, a su hijo le apareció un extraño lunar en el cuerpo. / CRÉDITOS: Camila Malaver, Jesus Novoa, Juan Lamatera y Romario Quintero
Un médico le ordenó una biopsia a su hijo. Ninfa miró al cielo, fue a la iglesia de San Nicolás de Tolentino y le juró a Dios que, si salía negativo el examen, no volvería a disfrazarse de la loca. La biopsia resultó negativa y “La Loca” tuvo que morir y ser enterrada para nunca más volver a ser protagonista del Carnaval de Barranquilla. / CRÉDITOS: Camila Malaver, Jesus Novoa, Juan Lamatera y Romario Quintero

Sheyla: la reina que representa la comunidad diversa de Rebolo en el Carnaval de Barranquilla

La reina de Rebolo es Sheyla, una mujer trans de estatura media-alta, morena, de cuerpo robusto. Dice que, por esa razón, en su barrio la llaman 'La Butaca', como las sillas amplias en las que se sientan las figuras de poder. Una figura como ella, con el poder de unir a su barrio en la inclusión de la comunidad LGBTIQ+. / CRÉDITOS: Eric Cortes, Hugo Mojica, Lucia Avendaño, Nicolas Montagut, Shuny Gu
Sheyla llegó a ese nombre de manera inesperada. Necesitaba un seudónimo para ser presentada en un show. Rápidamente, recordó que una cantante de un famoso reality de canto llevaba dicho nombre y se parecía a ella. Lo eligió y se eligió. / CRÉDITOS: Eric Cortes, Hugo Mojica, Lucia Avendaño, Nicolas Montagut y Shuny Gu
La naturalidad la define. Se ha vuelto su sello. Sheyla sabe lo que es, sabe lo que tiene y sabe lo que quiere. Se conoce y conoce su entorno, además de lo que puede lograr. / CRÉDITOS: Eric Cortes, Hugo Mojica, Lucia Avendaño, Nicolas Montagut y Shuny Gu
Su autenticidad es su sello. Según locales, Sheyla será la reina eterna, la de la gente, la que puso al barrio en el mapa carnavalero de los barranquilleros con un solo lema: “Rebolo de lejos asusta, pero de cerca enamora”. / CRÉDITOS: Eric Cortes, Hugo Mojica, Lucia Avendaño, Nicolas Montagut y Shuny Gu
Rebolo es un barrio ubicado en la localidad suroriente de Barranquilla. Es uno de los más tradicionales de la ciudad y donde se concentra buena parte de su historia. Varias danzas típicas del Carnaval de Barranquilla se gestan allí. / CRÉDITOS: Eric Cortes, Hugo Mojica, Lucia Avendaño, Nicolas Montagut y Shuny Gu
La noche de izada de bandera y de lectura del bando es el primer momento cumbre de la programación del Carnaval Gay, promovido por la Corporación Autónoma del Carnaval Gay de Barranquilla y el Atlántico. Los esfuerzos por esta expresión del Carnaval iniciaron en la década de los 70. / CRÉDITOS: Eric Cortes, Hugo Mojica, Lucia Avendaño, Nicolas Montagut y Shuny Gu

'El torito ribereño': la lucha de unos hombres por volverse leyendas

En 1878, un grupo de jóvenes ​encabezado por Elías Fontalvo intentó ​unirse a la danza 'El Toro Grande', pero ​fueron rechazados por su edad. Este hecho los llevó a fundar su propia danza ​llamada 'El Torito Ribeño', que rinde homenaje a la relación entre las comunidades locales y el río Magdalena. / CRÉDITOS: Lou Guérin, Milton Gutierrez, Christian Alcaraz, Sebastian Perdomo y Jesús rico
Entre los ​fundadores se encontraban Pedro ​Zamora, José Trinidad Barrios, Anselmo ​Ríos, 'El indio' Pedaña y Elías Fontalvo, ​quien luego se convirtió en director del grupo. / CRÉDITOS: Lou Guérin, Milton Gutierrez, Christian Alcaraz, Sebastian Perdomo y Jesús rico
Después de la enfermedad de Elías, en ​1930, su hijo Campo Elías tomó el ​liderazgo. Tras la muerte de Campo Elías ​en 1962, su hijo Marcos Fontalvo asumió ​la dirección hasta 1970. Actualmente Alfonso Fontalvo preside la danza, cuya ​sede se encuentra en el barrio San Roque ​de Barranquilla. / CRÉDITOS: Lou Guérin, Milton Gutierrez, Christian Alcaraz, Sebastian Perdomo y Jesús rico

Baracus: "el magnífico" que ha conquistado por 36 años el Carnaval

Libardo Alfonso Luna Taborda es un barranquillero que un día convirtió la afición a la serie norteamericana “Los Magnifícos” en su arte para toda la vida. El reconocido periodista Ernesto McCausland se lo tropezó en medio de una calle del barrio Simón Bolívar y le dijo “Oye, tú deberías salir en el Carnaval, no había visto un disfraz tan original”. / CRÉDITOS: Alejandro Manjarrez, Harold Figueroa, Juan Martinez y Maria Fernanda Pinilla
Desde ese día, no ha descansado de ponerse prendas de oro, raparse los lados de la cabeza, “embetunarse” las cejas y diseñar vestuarios idénticos a los de Mr. T. Además de dedicarse a su personaje, Libardo también es mecánico. / CRÉDITOS: Alejandro Manjarrez, Harold Figueroa, Juan Martinez y Maria Fernanda Pinilla
Desde hace 36 años, Libardo es el orgullo de su familia. La popularidad de Baracus les da mucha gracia y los hace sentir importantes. Ha sido tres veces Rey Momo y se ha ganado varios congos de oro. "Ya no sé dónde echar todos esos premios”, dice. Sin embargo, su esposa, cristiana evangélica, sin embargo, le pide a Dios desde hace más de 10 años que lo convierta al cristianismo. / CRÉDITOS: Alejandro Manjarrez, Harold Figueroa, Juan Martinez y Maria Fernanda Pinilla
Libardo dice que él no cree que esté cometiendo un pecado, sino que está llevando alegría a la gente barranquillera. Aunque, al final, le da la razón a ella. Le dice que él sabe que Mario Baracus debe tener un final, "solo que aún falta un poquito, falta ser el Rey Momo del Carnaval Central”. / CRÉDITOS: Alejandro Manjarrez, Harold Figueroa, Juan Martinez y Maria Fernanda Pinilla
El Rey Momo es el jefe de la fiesta carnavalera y el acompañante de la Reina del Carnaval. Mario se va a lanzar por este puesto en 2025. La última vez que un disfraz consiguió ser Rey Momo fue hace siete años, con el Indio Mohicano. “Y eso que duró 15 años postulándose. Ahora vengo yo (...) El día que yo me quite este disfraz de Mario Baracus será el día que yo salga a cualquier desfile de Carnaval y no sienta el aplauso de la gente. Ese será mi final. Porque uno se debe a la gente”./ CRÉDITOS: Alejandro Manjarrez, Harold Figueroa, Juan Martinez y Maria Fernanda Pinilla

El Diablo, el Congo y el Burro Corcoveón: un recorrido por tres pueblos campesinos del Atlántico buscando el Carnaval

El Carnaval, aunque se llame "de Barranquilla", va más allá de la ciudad donde ocurre. Muchas de las danzas y comparsas nacen en algún pueblo del departamento del Atlántico. Los Diablos Arlequines son los más famosos de Sabanalarga, Atlántico. / CRÉDITOS: Maria Paula Mesa, Jenny Borda, Santiago Torres y Maria camila Cifuentes
El Burro Corcoveón, por ejemplo, es el disfraz que reconoce la ruralidad en el Carnaval. Es una tradición nativa del corregimiento Pital de Megua, en el municipio de Baranoa, y rinde homenaje al burro, un animal fundamental para las labores que se llevan a cabo en las zonas rurales de la región. / CRÉDITOS: Maria Paula Mesa, Jenny Borda, Santiago Torres y Maria camila Cifuentes
Pital de Megua, Sabanalarga y Galapa son tres de las zonas fuera de Barranquilla con mayor influencia en la festividad. Galapa, por ejemplo, es reconocido por el famoso Congo Campesino de Galapa. / CRÉDITOS: Maria Paula Mesa, Jenny Borda, Santiago Torres y Maria camila Cifuentes

40 años de las Negritas Puloy: la danza de mujeres que hace historia en el Carnaval de Barranquilla

Las Negritas Puloy de Montecristo encarnan la autenticidad de la mujer trabajadora, coqueta, femenina y llena de alegría, expresando la actitud disruptiva de aquellas mujeres que se quieren “vacilar” el carnaval, tal como lo narran con picardía sus fundadoras, las hermanas Isabel y Marta Muñoz. / FOTO: Miguel Salgado - Angélica Gamarra
Son cuatro generaciones de la familia Muñoz que han bailado al son del Carnaval de Barranquilla. / FOTO: Miguel Salgado - Brianda Terril
“No ha sido un camino fácil. Una cosa es durar cinco, diez años, pero 40 años es una cosa que ni yo misma me explico”, cuenta Isabel Muñoz, líder de la danza. / FOTO: Marcos Guevara
Lo que comenzó como un disfraz que las mujeres usaban a finales de los 60 en el barrio Boston, en Barranquilla, terminó siendo una comparsa legendaria en esta festividad caribeña, pues hace alusión a la fusión entre la cultura africana y la indígena. / FOTO: Brianda Terril
Adoptaron el “Puloy” desde el primer momento, en alusión a un detergente popular llamado Pull Oil, pues estaba asociado a las empleadas domésticas y la imagen del aseo, la escoba y la limpieza. / FOTO: Marcos Guevara
Esa idea permaneció unos años, pero desde hace una década han entendido que las negritas Puloy ya no solo están relacionadas con labores domésticas, sino que se arreglan, se ponen tacones, se maquillan. Como dice Marta, “el mundo evoluciona, las negritas puloy también”. / FOTO: Angélica Gamarra