Reíriste TV: del escenario a la calle, el noticiero que transforma realidades con humor

En el sur del país, Reíriste TV convierte las realidades complejas en noticias pedagógicas. Por medio del teatro clown informa, conecta y transforma a las comunidades.

En Reíriste Tv, la noticia no solo se redacta, también se manifiesta comunica artísticamente. La cámara aparece como un juego, el micrófono como una excusa y la escena es un reflejo creativo de lo que ocurre fuera de ella. Esa lógica —donde la información se vive antes de explicarse— no surgió por casualidad, sino de la experiencia de Julio César Ceballos, quien encontró en el teatro una forma de comunicar distinta de la que en otros lenguajes no es posible realizar.    

Nacido en Cali, y radicado en Pasto desde hace más de una década, Julio inició en la cuenteria y en procesos pedagógicos donde el juego es el punto central. En 2010, mientras desarrollaba actividades ambientales en el teatro clown, identificó una constante: los mensajes se escuchaban, pero no necesariamente generaban cambios. Fue entonces donde empezó a replantear el sentido de su trabajo.  

El teatro, entendió, no podía limitarse a entretener. «Tenía que convertirse en una herramienta capaz de traducir realidades complejas en experiencias cercanas. No bastaba con decir qué estaba pasando; era necesario lograr que las personas se reconocieran en ello», afirma Ceballos.  

Del clown al noticiero

Julio César (Filit), Diego Narváez (Pepo) y su equipo preparados para iniciar función con la musica y el teatro como medio. | Foto: Julio Ceballos.

Julio César le dio respuesta a esa búsqueda a través de una puesta en escena junto a Diego Narváez. Como Filit y Pepo, comenzaron a construir un lenguaje donde el humor no ridiculiza, sino que abre espacio para comprender. En ese proceso, fueron afinando una idea que luego daría origen a Reíriste TV: transformar la manera en que circula la información en los territorios, recogiendo las problemáticas reales y transformandolas en mensajes pedagógicos desde el clown.

Así, su propuesta de noticiero se aleja del formato tradicional y se acerca a la experiencia. No hay una voz que impone, sino situaciones que permiten ver, escuchar y reflexionar.  


Aunque es simbólica, la cámara de juguete de Reíriste TV ha acompañado más de una década de trabajo. | Foto: Julio Ceballos.

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Noticias que nacen de lo que se vive

En esta escena inspirada en hechos reales en Cali, Reíriste TV representa la entrega de juguetes belicos por parte de niños como un acto simbólico de transformación. | Foto: Julio Ceballos
En esta escena inspirada en hechos reales en Cali, Reíriste TV representa la entrega de juguetes belicos por parte de niños como un acto simbólico de transformación. | Foto: Julio Ceballos

Cada historia parte de una realidad concreta. Las problemáticas no se definen desde afuera, sino desde conversaciones con comunidades, instituciones y dinámicas del entorno. Reclutamiento de menores, salud mental, convivencia o seguridad vial se convierten en el punto de partida para construir escenas que reflejan esas vivencias, más que solamente señalarlas. 

El enfoque es preciso: no exponer, no ridiculizar, no simplificar. En lugar de eso, representar. Lograr que quien observa identifique comportamientos propios sin sentirse atacado. 


Teatro, un lenguaje que se construye con la gente

Los ciudadanos son parte fundamental de la escena, no solo espectadores. | Foto: Julio Ceballos

El formato mezcla entrevistas, participación directa de la audiencia y recursos musicales que facilitan la apropiación del mensaje. Secciones como “Yo sé quién sabe lo que usted no sabe” convierten al espectador en parte activa de la escena.  

En ese proceso, Jhordan Sebastián Criollo aporta con su música, haciendo canciones que traducen mensajes en ritmos cercanos, no solo como melodía, sino como datos adaptados a ese lenguaje. «Así logramos que la información deje de ser una instrucción y se convierta en una experiencia que se recuerda», menciona Sebastían.  

La propuesta escénica responde también a las condiciones del territorio: pocos elementos, movilidad constante y un enfoque centrado en el cuerpo. Esto permite que el mensaje llegue a lugares donde otros formatos no logran entrar. 

Lo que queda después de la risa

En una de sus funciones, una mujer que vive en depresión vuelve a reír durante una presentación de teatro clown con enfoque pedagógico. | Foto: Julio Ceballos

A lo largo de su trayectoria, el colectivo ha realizado entre 400 y 500 presentaciones. Sin embargo, el impacto no se mide solo en esos número, sino en lo que ocurre despuésTras una función, cuenta Julio, un hombre se acercó para agradecerles. Su hermana atravesaba un proceso de depresión profunda y había tenido pensamientos suicidas. Esa noche, después de ver la obra, volvió a reír. Según él, no fue solo un momento: fue la primera vez en mucho tiempo que logró ver su situación de otra manera. 

Ese tipo de respuestas del público se repite en distintos contextos. No como una solución inmediata, sino como un cambio en la forma de percibir lo que se vive. Por eso, la propuesta ha llegado a escenarios como el Festival Internacional Mímame en Medellín, el Festival de Brujas de La Jagua en Garzón, Unicuento en Cali. También ha tenido espacios en Ecuador y, además, acaban de ganar la convocatoria del Ministerio de Cultura, Circuitos Vivos, Gira de la Alegría: la risa como herramienta de transformación social.  

Con todo, en Reíriste TV, la risa no es el final, es el inicio. Es el punto desde el cual una historia deja de ser ajena y empieza a sentirse propia. Y es ahí, en ese reconocimiento, donde la información deja de ser un dato y se convierte en una posibilidad de cambio. Cada presentación reafirma una idea: el mensaje puede moverse sin perder su esencia. 

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